Rincón Literario

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes – Tatiana Tibuleac

Novela  escrita por Tatiana Tîbuleac

Título original: “Vara în care mama a avut ochii verzi”

Versión leída traducida del rumano por Marian Ochoa de Eribe

Editorial Impedimenta, Madrid, 2019

¿Pueden las relaciones entre personas rotas sanar en algún momento? ¿Se puede recomponer aquello que prácticamente nunca existió? Yo creo que sí, especialmente cuando nos estamos refiriendo a una madre y su hijo.

Ella es una mujer que sufre la pérdida de una hija pequeña, el desamor de un marido y la desaprobación de su propia madre. Ella no puede amar más. Él es un adolescente que está “loco” porque su madre siempre lo rechazó de pequeño. Él sólo puede odiar.

Y ese verano su madre  convence a su hijo de pasar las vacaciones juntos en una casa de alquiler en un pueblito de Francia y él acepta porque ella le promete un auto. Sin embargo, durante esos meses él va a ganar y a perder mucho más que un automóvil.

“El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes” nos habla de reconciliación, autoconocimiento y perdón. En esta novela aprendemos cómo una relación puede enmendarse si nos dejamos llevar por el curso de la vida y la llegada de la muerte.

Y esta historia nos es contada por Alesky, “el hijo loco”, cuando su psiquiatra le recomienda escribir acerca del último verano que pasó con su madre como un posible remedio a un bloqueo artístico que sufre como pintor.  Y él lo hace y nos comparte su experiencia de manera simple, directa y cruel en su honestidad. Sin embargo, hay mucha poesía en su prosa plagada de increíbles metáforas. Y es inevitable no sentirse emocionado al leer sus palabras que van del odio, pasando por el perdón para llegar finalmente al verdadero amor.

Algunos caramelitos:

“Si la muerte tuviera en cuenta la opinión de los demás, moriría mucha más gente adecuada.”

“Quería poder morir con sencillez, con comodidad, de prisa. Quería que la muerte se doblegara a mi voluntad, poder invocarla cada segundo sin esfuerzo y sin costes. Ello habría sido posible si la muerte hubiera sido inventada por  alguien con más discernimiento, alguien quien no la hubiera protegido tanto, sino que la hubiera reducido a una simple función.”

“Callábamos ambos casi gritando, y nuestro silencio era más pesado que cualquier ruido.”

“Un verano para vivirlo también  ella como un cáncer rabioso. Un verano para morir viviendo hasta el final.”

“El mercadillo de antigüedades era como si Dios hubiera tropezado y se le hubiera vaciado la bolsa.”

Acerca del autor:

Tatiana Țîbuleac nació en la capital de Moldavia, Chisináu en 1978. Su padre era periodista y su madre correctora de un periódico, por lo que creció rodeada de libros y se aficionó pronto a la lectura.

Estudió periodismo y comunicaciones en la Universidad Estatal de Moldavia y durante esos años ya empezó a colaborar con diversos medios en calidad de traductora, correctora y reportera.

Publicó en Moldavia su primer libro Fábulas modernas, en 2014. Se trata de una colección de 50 historias cortas sobre la migración.

Su primera novela El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes se publicó en 2017. ​ La novela ganó múltiples premios literarios y ha sido traducida al francés y al español. ​ En Bucarest se hizo una obra de teatro de la novela.

En 2018 publicó su segunda novela Jardín de vidrio por la que le concedieron el Premio de la Unión Europea de Literatura.

Reseña escrita por Lic. Marcela Roca Iglesias

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